Las 12 Sales de Shussler en Kinesiología

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El Dr. Schüssler basándose en las leyes naturales de la Patología Celular, observó que suministrando las sales en forma muy diluida a sus pacientes, éstos se protegían preventivamente o se aliviaban con facilidad de sus alteraciones biológicas. Formalizó una guía terapéutica sencilla: emplear las 12 sales inorgánicas fundamentales para el funcionamiento adecuado de las células que constituyen el cuerpo humano.
Llegó a la conclusión de que «si los tejidos no reciben de la sangre la cantidad adecuada de cada una de las 12 sales bioquímicas estudiadas, se altera el movimiento molecular de las sales en los tejidos y se desequilibra el funcionamiento de las células y su metabolismo, lo que produce las enfermedades. Suelen ser muy numerosos y frecuentes y desaparecen cuando los tejidos reciben nuevamente las sales que requieren«.
Estas sales no se clasifican como medicamentos sino como alimentos, puesto que son integrantes del cuerpo humano. No son minerales en el sentido tradicional como se pueden encontrar en los alimentos o en los complementos dietéticos. Son preparados que se pueden obtener en su farmacia en forma de medicamentos homeopáticos. Las concentraciones son extremadamente bajas. No están contraindicadas una con otra, pues solo resuelven las deficiencias que el cuerpo pudiera tener de alguna sal.
Además, se pueden tomar las sales de forma preventiva, y solo se aprovecharán las que el cuerpo carezca. Con ellas se procura que cada una de las células aproveche los minerales que se encuentran en la sangre. Pueden estimular o restaurar las funciones corporales, e incluso corregir los trastornos funcionales del organismo.

 

CUADRO DE SALES DE SCHÜSSLER

Tejido Nervioso: Kalium Phosphoricum

Líquido extracelular: Natrum Sulphuricum

Glóbulos sanguíneos: Kalium Muriaticum

Huesos, dentina: Calcárea Fluórica

Músculos: Magnesia Phosphorica

Piel, epidermis, células epiteliales: Kalium Sulphuricum

Mucosas: Natrum Sulphuricum

Serosas: Calcárea Sulphurica

Cartílago y tejido conectivo: Silícea

Huesos: Calcárea Phosphorica

Sangre: Natrum Muriaticum

Órganos hematopoyéticos: Ferrum Phosphoricum

 

LAS SALES:

  1. Calcium fluoratum o Fluoruro de calcio. Calcárea Fluórica.

Es el remedio para los huesos. Se encuentra en las células de la epidermis, en los huesos, en el esmalte dental y en todas las fibras elásticas.

Usos: Las enfermedades que provienen de la relajación de las fibras elásticas, tales como la dilatación de los vasos sanguíneos arteriales y venosos, y las que son causadas por el desequilibrio de las moléculas del esmalte y de la superficie de los huesos, se corrigen con esta sal o alguno de sus análogos. Ejemplos: cicatrices problemáticas, fibromas, inflamación nudosa de la glándula mamaria, lumbago, reumatismo y varices.

 

2. Calcium phosphoricum o Fosfato de calcio. Calcárea Phosphorica.

Es el tónico entre las Sales de Schüssler. Está contenida en todas las células del cuerpo, sobre todo en las óseas. Es indispensable para el crecimiento y nutrición del cuerpo. Se encuentran en el plasma sanguíneo, los glóbulos, la saliva, el jugo gástrico, los huesos, el tejido conectivo, los dientes, la leche, etc. Promueve el desarrollo de los glóbulos rojos y así combate la anemia. Es muy eficaz en las enfermedades debilitantes, para fortalecer y levantar las fuerzas del paciente, especialmente cuando la orina está cargada do fosfatos y cuando el enfermo se desarrolla rápidamente.

Usos: cefalea, cólera infantil, dentición, diarrea, raquitismo, huesos pequeños y débiles, columna vertebral débil que se encorva con facilidad y estados tuberculínicos.

 

3. Ferrum phosphoricum o Fluoruro de Hierro.

Es el remedio contra la inflamación. El hierro se encuentra presente en la sangre y en las células musculares. También está en el pelo en el bazo y el tejido muscular, pero en menor cantidad. Tiene la propiedad de atraer el oxígeno, lo que hace de él uno de los remedios esenciales en la anemia, y en afecciones que tiene por causa la alteración de los glóbulos rojos de la sangre.

Usos: Anemia, bronquitis, congestión pulmonar, neumonía, fiebre, hemorragia nasal, incontinencia de orina, inflamación aguda, otitis, tendencia a las hemorragias con sangre de color rojo vivo y sarampión.

 

4. Kalium chloratum o Cloruro de Potasio. Kalium Muriaticum.

Es el remedio de elección para las mucosas. Es componente de casi todas las células del cuerpo y está en estrecha relación con el tejido conjuntivo. Se encuentra en los glóbulos sanguíneos, en los músculos, en las células del cerebro y en los fluidos intercelulares. Ha sido muy eficaz en las afecciones del oído.

Usos: Aftas, efectos indeseables de las vacunas, estomatitis, padecimientos de la garganta, nariz y oídos, rinitis aguda y crónica, sinusitis y problemas respiratorios.

 

5. Kalium phosphoricum o Fosfato de Potasio.

Es el remedio para los nervios y los músculos. Se encuentra en las células cerebrales, las nerviosas y las musculares.

Usos: depresión mental, enterocolitis, cefaleas de origen nervioso, incontinencia de orina, insomnio, sonambulismo, estomatitis y úlcera estomacal.

 

6. Kalium sulfuricum o Sulfato de Potasio.

Es el remedio para la piel. Se encuentra en las células de la epidermis y en los músculos. Acompaña al hierro en los tejidos, y ambos atraen el oxígeno.

Usos: Dermatitis, caspa, eczema, asma, indigestión, inflamación crónica de la membrana nasal, psoriasis, reumatismo y seborrea.

 

7. Magnesium phosphoricum o Fosfato de magnesio.

Es remedio para los nervios. Se encuentra en los músculos, en los glóbulos sanguíneos, en los nervios, en el cerebro, en los huesos y en los dientes. Funciona disuelto en agua caliente. La alteración de sus moléculas causa dolor y calambres.

Usos: calambres, ciática, colecistitis, cólicos, convulsiones, mal de San Vito, embarazo, hipo, neuralgia del trigémino, palpitación espasmódica del corazón, tic doloroso de la cara, tos ferina y trastornos menstruales.

 

8. Natrium chloratum o Cloruro de Sodio.

Es el remedio para la regulación del metabolismo hídrico. La Sal Cloruro de Sodio o sal común se encuentra presente en todos los líquidos corporales y en los tejidos. Regula la humedad que deben tener los diversos tejidos porque atrae el agua.

Usos: Dispepsia ácida, eczema, hipocondría, melancolía, ciertos tipos de estreñimientos, reumatismo, rinitis crónica y la tendencia a las torceduras.

 

9. Natrium phosphoricum o Fosfato de Sodio.

Es el remedio para controlar la acidez del cuerpo. Es un componente de los glóbulos sanguíneos, de los músculos de las células nerviosas y cerebrales así como de los líquidos de los tejidos. Crea agua en el organismo ya que descompone el ácido láctico en ácido carbónico y agua; eliminándose el ácido carbónico a través del aparato respiratorio. Por eso está indicada esta sal en los casos de deshidratación y de exceso de ácido láctico. Es eficaz en las afecciones de los huesos y de las glándulas.

Usos: Acidez estomacal, cólicos gástricos e intestinales, diarrea, eructos acompañados de acidez, espasmos causados por la acidez estomacal, estados febriles con una transpiración de olor ácida, parásitos intestinales y reumatismo.

 

 10. Natrium sulfuricum o Sulfato de Sodio.

Es el remedio encargado de la depuración. Tiene la propiedad de eliminar rápidamente de los tejidos los líquidos sobrantes actuando como un depurativo. Esta sal no se encuentra en las células, sino en los fluidos intercelulares y promueve la división de las células, aumentando su número. Es regulador de los procesos hepáticos.

Usos: Bronquitis, colecistitis, congestión hepática y pulmonar, conmoción cerebral, diarrea, fiebre intermitente, inflamación de las vías biliares, inflamaciones y panadizos, paludismo, reumatismo, tumores benignos en el ano, uretritis crónica y verrugas.

 

 11. Silicea o Ácido Silícico.

Es el remedio que sirve como estabilizador y forma parte del tejido conjuntivo, de la epidermis, de las mucosas, del pelo, de los nervios y especialmente en los huesos y en los dientes. Cura las afecciones crónicas relacionadas con el reumatismo y la gota, facilitando la expulsión de los uratos. Es un remedio muy usado para el excesivo sudor de los pies, sea fétido o no, y para las malas consecuencias de la supresión de éste.

Usos: Abscesos, fístulas del canal lagrimal, adenopatía, amigdalitis, anemia, bronquitis crónica, bulimia, cáncer, cefalalgia, cólera infantil, dentición y dismenorrea. También se utiliza en furunculosis, panadizos, incontinencia de orina, neurastenia, orzuelo, otitis, periostitis, piorrea, problemas del crecimiento, propensión a la supuración y raquitismo.

 

 12. Calcium sulfuricum o Sulfato de Calcio.

Es el remedio para la regeneración. Se encuentra en la vesícula, en el hígado y en el tejido conectivo. Debe aplicarse en las supuraciones crónicas, sobre todo cuando la parte afectada supura como en las ulceraciones de las membranas mucosas, en las exudaciones purulentas de los sacos serosos, en las úlceras de la córnea, o en la tuberculosis de los intestinos, etc.

Usos: Enfermedades eruptivas, estados catarrales crónicos con pus, forúnculos, pus amarillo, denso y espeso, mezclado con sangre a veces. Supuración de la piel, trastornos pulmonares crónicos y úlceras.

 

Por Raquel Campanales Macías

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